Howard Thurman (1899–1981): – “No podemos llevar a otros a un lugar en el que no hemos estado.”
Muchos no nos rendimos porque todo es terrible, sino porque aparece un obstáculo interior que creemos imposible de superar. Perdemos el rumbo justo antes del cambio importante, a veces una y otra vez.
Howard Thurman :- “No preguntes qué mundo necesitas; pregunta qué te hace vivir. Entonces ve y hazlo. Porque el mundo necesita personas que vivan.”
“Hemos oído: ‘No te vayas antes de que ocurra el milagro’. Para quien empieza a buscar estabilidad o plenitud, eso puede significar quedarse en el proceso de cambio cuando todo en uno pide salir, atender una llamada difícil en vez de evadirla, o elegir no reaccionar de forma impulsiva cuando el trabajo o la pareja punchan nuestros botones una y otra vez.”
¿Cómo mantenerse en el camino de la libertad cuando todo grita: ¡Juye, lárgate de ahí! ¿Cómo profundizar en la relación con alguien que necesita apoyo, ofreciendo experiencia, fortaleza y esperanza en vez de un suspiro y una frase cómoda? ¿Cómo cambiar el foco de la frustración inmediata por una discusión a la satisfacción que proviene de cultivar una relación o una carrera?
La espiritualidad auténtica nace de la experiencia interna y capacita para la responsabilidad externa.
Es fácil hacer lo correcto cuando las cosas van bien o cuando creemos merecer lo que obtenemos. A veces, sin embargo, las “recompensas” parecen mínimas o tardan una eternidad en llegar.
La vida de crecimiento sostenido es un maratón, no una carrera de velocidad. Los maratonianos hablan de “chocar contra la pared”: ese punto donde todo parece imposible y el final no se ve. También ocurre en el crecimiento personal: practicamos principios durante meses o años y aún así nuestras metas parecen lejanas. Nos cansamos, nos jartamos. Ahí es el momento de recordar que no existe una “línea de meta” definitiva; el trabajo es sostenerse día a día… en este momento. No estamos aquí por una recompensa final, sino para mantenernos firmes en este camino hoy…Aquí y Ahora.
- Contemplación activa: La oración y la meditación no son evasión sino preparación para la acción justa; la “contemplación que desemboca en servicio”
*Seguimos adelante a un ritmo constante, aunque sea lento. A veces necesitamos detenernos en una “estación de ayuda”: para un corredor es una botella de agua; para nosotros, una charla con un amigo que entiende, un café compartido, un momento de silencio o una breve reflexión pueden permitirnos atravesar el bache espiritual(existencial) y alcanzar el siguiente pequeño avance.
- “Buscar a Dios(en mi caso particular un cristo morador/mi conciencia cristica)significa descubrir la presencia dentro de mi y reconocerla en los demás.”
Cuando sienta ganas de abandonar el camino, me recordaré que el crecimiento es un viaje, no un destino. Mantendré atención y seguiré adelante.
No hay cambio sin paciencia; no hay fruto sin tiempo.
Cuando quieras abando-narte, recuerda que te llevo a empezar.
JoseA